Gimnasia Mental

Posted in Comportamiento, Cultura, Discernimiento on Marzo 1st, 2009 by sambahpress

Una partida de “Gimnasia Mental” en los espacios de tiempo libres para que las neuronas hagan músculo. Si no hay videoconsola, unos sudokus. Por la noche, película. No importa que los diálogos no resulten memorables, siempre que sean en inglés para no dejar de trabajar el oído. Otra opción es una copa con los amigos en torno a un Trivial. Ni un instante de aburrimiento, ni un momento vacío al día, y, como botín, una mejor capacidad de cálculo, un fino entendimiento del acento de Baltimore y la capacidad de recitar el nombre de las seis esposas de Enrique VIII. En esto se resume el ocio productivo.

Tumbarse frente al televisor o leer un libro que no enseñe nada se ha convertido en algunos hogares en una actividad proscrita. “La ambición de aprovechar hasta el último minuto del día crece a medida que disminuye el tiempo de ocio”, nos comenta la psicóloga Sonia Flint.

La industria del entretenimiento aprovecha el filón. Las videoconsolas comenzaron a mediados de la década a popularizar el concepto de ocio productivo con juegos mentales que multiplicaban las prestaciones del crucigrama. Nintendo había vendido a principios de este año casi 13 millones de unidades de Brain Training en Europa. Ahora la compañía también ansía convertirse en el sustituto del gimnasio: su Wii Fit ha alcanzado los 4,5 millones de ventas. La diversión fluye mientras se aprende o se hace deporte. Pero, ¿realmente se progresa?

“Si el videojuego es apropiado y se usa bien, puede favorecer la ejercitación intelectual, el fomento de la atención, el estímulo de la interactividad”, considera Cesar Pera, doctor en Psicología y Pedagogía. Este catedrático de la Universidad francesa de la Sorbona cree que con un juego “es fácil que disminuya el temor a las matemáticas y que la persona se anime a superar desafíos cada vez mayores”. La posición de los escépticos la avala un reciente estudio de la Universidad francesa de Rennes, que especifica que los videojuegos no son más eficientes para mantener facultades que una sopa de letras. Si haces muchos sudokus, eres bueno en sudokus. Punto. En Nintendo saben bien qué responder: “Nuestra línea Brain Training se basa en el entretenimiento con un plus de utilidad, pero el objetivo sigue siendo entretener y no sustituir a la enseñanza formal”.

La Feria Internacional del Juguete de Nüremberg (Alemania) eligió como eslogan en 2008 Aprender jugando. Es un negocio multimillonario. La muestra insistió en la relación entre juguetes y éxito académico. Esta conexión parece innegable en la infancia; la cuestión es si tiene sentido que durante toda su vida el individuo se preocupe por convertir cada uno de sus momentos de descanso en experiencias formativas. “Toda esta pasión tiene que ver con los cambios en el mercado laboral”, explica Cuenca. “Desde las instituciones se ha insistido mucho en la formación continua, pero luego ninguna empresa se ha comprometido en la tarea. El ciudadano se encuentra con que le han creado la preocupación por mantenerse siempre activo, y él intenta calmarla como puede”.

La historia de éxito de los juegos basados en habilidades intelectuales tiene una fecha clave. Una noche de 1979, dos periodistas canadienses se entretuvieron diseñando un juego inspirado en los concursos televisivos. El resultado, el Trivial Pursuit, vendía cinco años después 20 millones de ejemplares en Estados Unidos.

Entroncado con el espíritu trivial, han encontrado un hueco como alternativa de ocio nocturno los quiz o concursos de preguntas. Emborracharse con fines culturales es una práctica que ha llegado a España a través de bares británicos y estadounidenses. Alfredo Trujillo, estudiante de 29 años, es un gran aficionado a sacar de paseo frente a una cerveza los conocimientos acumulados en su carrera de Historia. “En Madrid hay, sólo que yo sepa, tres bares en los que se organizan quiz”, explica. “Es divertido aprender y demostrar lo que sabes con amigos”. A esto se le añade la motivación del inglés, lengua franca en las partidas.

Parte del éxito del Trivial está en que respondió a una carestía de juegos de mesa para adultos, explica María Pertegaz, responsable de marketing en España de Hasbro, casa del Trivial. Desde entonces el mercado se ha expandido mucho: sólo del Trivial hay decenas de versiones. El sector de la videoconsola estaba mucho más concentrado en su público tradicional. Nintendo se dio cuenta de que todos los adolescentes que querían matar marcianitos ya lo habían hecho. El objetivo de la empresa japonesa se convirtió en atraer a madres, padres y abuelos. La compañía admite que el propósito del Brain Training fue inaugurar un mercado en el que no tuviera competidores.

A estas alturas de la partida, Nintendo no es el único que está sacando tajada de la apetencia por aprender matando el tiempo. En Internet se multiplican las páginas de juegos de habilidad y conocimientos. Una iniciativa pionera fue hace cinco años www.geosense.net, una página en la que los internautas se retan acerca de sus conocimientos de geografía. La red social Facebook ofrece una buena variedad de juegos prácticos. Aquí es donde Juan Ruiz se ha convertido en entusiasta de aplicaciones como Who has the biggest brain? (¿Quién tiene el cerebro más grande?), que la compañía británica Playfish produce para Facebook. El catálogo de Playfish incluye geografía, lógica y vocabulario. Son 18 millones de internautas los que se conectan al mes a alguna de sus aplicaciones. La competitividad es parte fundamental en su éxito, porque el usuario puede hacer partícipe del juego a todos sus contactos. Por ejemplo, Juan comenzó a jugar para superar en puntos a un amigo que presumía de conocimientos geográficos. Es un ejercicio basado en la propia superación, y en la del vecino con más puntos.

Juegos de espíritu productivo se pueden considerar no sólo los que persiguen aguzar el intelecto. Diversos actores asociativos e institucionales han convertido el tirón de la cultura del ocio en un medio para transmitir mensajes sociales. El refinamiento en la utilización del juego como soporte de discursos políticos o educativos ha llegado muy lejos. Jean Louis Haie acaba de mandar desde París a amigos españoles que como él se dedican a la cooperación al desarrollo “un videojuego divertido y didáctico”: Climcity. La meta de cada partida es frenar el calentamiento global. Naciones Unidas ya desarrolló en 2005 Food Force, que seguía el canon de los videojuegos de guerra para explicar el programa de ayuda alimentaria. Los niños lanzaban con el joystick sacos de arroz en vez de bombas. Warner Bros prepara una iniciativa similar sobre el sida.

En el ámbito de la gestión de personal, fomentar valores corporativos mediante los juegos es ya una estrategia clásica. A las salidas nocturnas y las ligas deportivas que organizan las empresas, se le han añadido inventos mucho más refinados. Gustavo Molina, portavoz de Bull Paintball, explica cómo a su finca de Valdemorillo (Madrid) acuden empleados de empresas que dedican la mitad de la mañana al trabajo, y la otra mitad a dispararse balas rellenas de pintura. “El objetivo es crear comunidad, que se conozcan y trabajen en grupo”. Durante una mañana, dos grupos de 15 ejecutivos corren, se arrastran, gritan y disparan como colegiales. La compañía les regala un día de diversión como incentivo por cumplir algún objetivo laboral, y en lugar de dedicarlo a una comilona, se invierte en una actividad por medio de la que se supone que las habilidades de trabajo en grupo salen fortalecidas. “Es más efectivo que muchos cursos y reuniones”, explica Molina.

Una cuestión que preocupa a los profesionales de la educación es que los juegos terminen desterrando a otras actividades productivas (intelectuales o físicas) menos dinámicas pero que transmiten mensajes más complejos. Ir a los museos, leer, ¿a quién le interesa pudiendo hacerlo todo contrarreloj y ganado puntos? El psicólogo Valentín Martínez-Otero tiene claro que “el aprendizaje que pudiera derivarse de los videojuegos no ha de sustituir otros. Es fundamental que se garantice el contacto con la realidad, la exploración, la apertura a la naturaleza, la estimulación de todos los sentidos…”.

Los pedagogos también alertan contra la tentación de enterrar actividades de recreo cuya virtud única y suficiente sea divertir. Uno de los debates más antiguos en circuitos culturales es si el arte en sí mismo es un fin. Respecto al juego, el consenso es muy amplio: su espíritu lúdico justifica su existencia. El plus de aprendizaje que entraña puede ser muy relativo. Juan, el aficionado a los juegos del Facebook, reconoce que las horas invertidas retando a sus amistades no le han servido para mucho más que para reconocer a la primera banderas de países ignotos. “Pero, ¿qué más da?”, clausura la discusión. “La cultura no tiene por qué tener utilidad. Produce placer”.

El temor de los especialistas es que la necesidad de aprender constantemente llegue a derivar en ansiedad. “Perder el tiempo está cada vez peor visto. Hay muy poco tiempo para todo y crece la preocupación por rentabilizarlo. Puestos a entretenerte, te sientes mejor si haces cálculos”, dice Cristina Cuenca. Ése es el sentimiento que impulsa a las personas que sólo ven películas si son en versión original para evitarse remordimientos por invertir dos horas en una actividad de bajo rendimiento.

Es el mismo principio que durante años ha guiado a millones de lectores hacia la novela histórica: mientras se divierten, tienen la impresión de aprender. El lado oscuro del fenómeno es que puede generar confusión entre realidad y fantasía a lectores sedientos de conocimiento que asumen como verídicos hechos ficticios. De ahí las precauciones del secretario de Estado Vaticano, Tarcisio Bertone, quien desde hace años repite que, además de por el aborto y los matrimonios gays en España, se siente atormentado porque los lectores de El código Da Vinci puedan creer que Jesús y María Magdalena tuvieron un hijo.

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Mejorar nuestra Creatividad en 6 pasos

Posted in Competitivo, Comportamiento, Discernimiento on Febrero 3rd, 2009 by sambahpress

Descubra como mejorar su creatividad aplicando seis sencillas técnicas de desarrollo individual

Es posible aprender a ser creativo ?

Esa es una pregunta que no tiene una respuesta tan sencilla como si o no. La creatividad no se puede aprender en forma directa, pero se puede mejorar dramáticamente al alinear con frecuentemente las circunstancias que la vida ofrece para forjar su manifestación más real. La creatividad no aparece como un relámpago en forma inusitada sino más bién como un proceso que emerge internamente para aquellos que la buscan y trabajan las condiciones adecuadas para que pueda prosperar.

A continuación ofrecemos 6 pasos para mejorarla:

Primero: Limite exhaustivamente su selección de recursos a lo estrictamente necesario.

Las herramientas o mecanismos ideados para facilitar la producción de resultados limitan la creatividad. Los escazos recursos siempre fueron la madre de la inventiva forzando a la mente a buscar fuera de los parámetros condicionados. Inclusive será mucho más fácil aprender a manejar mejor menos herramientas y a complementar sus funcionalidades aplicando la innovación. El resultado será ganar mayor efectividad con pocas herramientas bién seleccionadas.

Segundo: No haga caso a los resultados, persista en seguir su propio camino.

El problema del feedback reside en que los resultados temporales influyen en las perpectivas de largo plazo que la persona habia intuido. El mundo externo incluyendo a personas ofreceran una considerable presión en la dirección que ellos crean conveniente desde su punto de vista. No obstante estas presiones tienen buenas intenciones, definitivamente obstruyen su creatividad interna. Este concepto difiere del hecho de compartir su trabajo, en el sentido que el mismo manifiesta l;a inclusión del trabajo creativo y de que es importante protegerse de las influencias externas para darle espacio a la propia identidad creativa. Una vez que se ha manifestado claramente la personalidad de su expresion creativa, cualquiera que esta fuera, usted puede abrirse a la reaccion externa, intercambiando objetivamente puntos de vista con una mente abierta. Simplemente no permita ninguna influencia, mientras dure el proceso creativo, que pueda afectar su manifestación.

  • No olvide que es absolutamente normal que las personas se resistan a los cambios de cualquier naturaleza, desde que las buenas ideas que aportan a los cambios significativos, paradójicamente buscados desde el inconsciente colectivo, no siempre concuerdan con lo tradicional. Los conceptos revolucionarios o simplemente innovadores que retan al status quo son percibidos como agresivos, aunque sean estos amigos, parientes o colegas de trabajo.

Tercero: La Rutina

Tener una rutina no es perjudicial . Las rutinas son positivas si refuerzan positivamente la salud de nuestra consciencia creativa, pero son negativas si obstruyen su dinámica. Al cambiar una rutina, cualquiera que fuera, uno motiva naturalmente los procesos creativos explorando nuevas fronteras sin limitaciones. Imagínese lo que ocurriría si crecer, aprender y experimentar nuevas formas fueran parte de su rutina ? Las personas que se estancan en una  monótona existencia y se expresan negativamente de la rutina simplemente no han desarrollado una rutina que los conduzca al sendero del crecimiento interno. La clave es descubrir rituales creativos que puedan acercarlo a una filosofia de innovación.

  • Muchos escritores no solo tienen un mínimo número de palabras que deben escribir diariamente, sino además requieren generalmente que se realicen  de alguna manera en condiciones supersticiosas. El escrito alemán, Friedrich Schiller, por ejemplo, llevaba manzanas rojas a su mesa y ponia sus pies descalzos en una cubeta de agua helada mientras escribía.
  • No tema incautar el control de su ambiente y haga que trabaje para usted. Ray Bradbury escribio su bestseller “Fahrenheit 451″ al dejar su hogar para escribir en una librearia; Steven King insiste en el absoluto y completo silencio mientras escribe mientras Harlan Ellison prefiere escuchar música clásica en alto volumen.
  • Disponga de un espacio de tiempo cada día para entrenar su creatividad. Comience su sesión con un ejercisio creativo o algún ritual que impulse la flexibilidad del estado de su mente. Puede ser meditando o garabateando, escuchando una cancion en particular o simplemente sobando su piedra preferida; hagao lo que se anecesario para que lo lleve a “la zona mental” y propongase un objetivo diario.

Cuarto: Descarte el prefeccionismo

Su naturaleza inhibida por la preocupación de crear algo correcto o incorrecto siempre va a producir resultados creativos. Existen infinitas opciones para lograr el éxito creativo; existen tantos matices de gris. La imperfección es parte de nuestra naturaleza humana y a veces los artistas más creativos dejan fallas al descubierto a propósito. La naturaleza misma se percibe mágicamente imperfecta. Muchas personas tratan de ser tan perfectos que opacan los detalles de su trabajo que los hacen realmente especiales. En un mundo saturado de sobreproducción, desnaturalizadamente perfecta e impecable, lo escencial y rudimentario va a resaltar la diferencia de lo creativo y en la mayoria de los casos los motivos de inspiración.

  • Trabaje en las “malas” ideas, inclusive si solo siente que son “malas” ideas, estas usted dando espacio a su parte creativa. Desarróllelas y se podrán convertir en excelentes resultados al final.

Quinto: Ignore la moda.

Si quiere ser realmete creativo, olvídece de la moda e ignórela completamente. Bloqueela, préstele “cero atención”. Las modas son los opuestos polares de la creatividad. De muchas formas artísticas (especialmente la música) las masas de artistas siguen lo que fuera que esté de moda para acercarse al éxito. Luego, por defecto, existe el otro grupo, minoritario por cierto, quienes se “revelas” persiguiendo su propio camino sin prestarle reamente atención a las tendencias externas en su forma de arte, en su forma de expresión y construyen su propia personalidad, resultando en “su arte de ser uno mismo”. Seguramente hay más dinero y posiblemente más fama así como notoriedad transitoria al sincronizarse con la moda, pero dificilmente aquello que satisface a lo popular pertenece a lo creativo. Si usted quiere lograr algo realmente único, la moda de lo popular es irrelevante. El discernimiento descubre la abundancia creativa en nuestro interior, muy fuera de lo exterior, innovando. A continuación ofrecemos algunas sugerencias para aislarlo de la influencia del mundo de las tendencias y de las modas:

  • No vea TV, no escuche la radio -en especial las canciones melancólicas, y retire a los elementos vampirezcos de la cultura popular en su vida. Estas tres cosas no son realmente dañinas al ser moderadas y más bién actuan como factores normalizadores para no resultar ser unos desadaptados sociales sin llegar a erosionar la creatividad individual. Sea consciente de todas sus experiencias, sea perceptivo, cada parte del contenido juega un rol importante en el desarrollo de su personalidad, inclusive a niveles subconscientes. Nuestras mentes se ven influidas constantemente de alguna manera u otra, por agentes externos que modelan nuestra actitud. Somo en gran medida resultado nuestras experiencias individuales pero sobre todo de sus estimulos activos. Lo importante radica en tomar control seleccionando los estimulos que nos induce a los resultados.
  • Evite ser generalista. Los procesos de adapatación a cualquier tipo de sociedad exigen comparaciones sobre lo que es “normal” lo cual limita negativamente la calidad de nuestro trabajo si queremos ser creativos. No intente satisfacer a todos, olvídese de escribir para todos y más bién tome la decisión de concentrarse, para diferenciarse del resto, ubicándo un nicho, un sector, un grupo claratemte definido. Es imposible, en temas de gustos, poder satisfacer a todos. Enfoque la energía de su creatividad en un sector diferenciado del resto. Divide, y vencerás !
  • Pase mucho tiempo a solas. No se convierta en una persona anti-social para poder descubrirse a si mismo. Sin embargo es practicamente un requisito indispensable aislarse del mundo externo para poder sentir, percibir la comunicación interna, y sincronizarse con su mundo interior de tal forma que, actuando como puente, su trabajo consista en conectar y comunicar de una forma interesante sus sentimientos. Todo ser comunica en escencia, sentimientos. Que mejor oportunidad que comunicar los propios ?

Sexto:Ignore el pasado.

Quiere ser realmente original o creativo ? Olvide el pasado. Tome la decision de cerrar capítulos, para siempre. Ignore lo que ha sucedido hasta el momento desde la óptica de que ya no se puede cambiar. Toda experiencia es información que a su vez limita nuestro presente. El pasado nos limita desde que sus parámetros de experiencia son limitantes de por sí. La historia pasada es la anti-tesis de lo nuevo, lo creativo. Es técnicamente lógico desconectarse del pasado para abrir nuestras mentes a lo ilimitadamente nuevo. Más que ignorar el pasado es preferible volverse ignorante para abrazar a lo des-conocido. En los estados de consciencia creativa, no existe el tiempo. Cualquier presión invita a nuestra mente a recurrir a nuestra experiencias pasadas en busca de una solución urgente. Desplace su mente a la zona atemporal en un universo tan ámplio como profundo de nuevos recursos. Aprenda a vivir en el presente.

Ejercisios Creativos

  • Enfoque su atención diariamente hasta lograr media hora diaria exclusivamente sobre algún tema. Pueden ser al principio 5 minutos diarios.
  • Escriba una carta o hable duranet 15 minutos sin utilizar las palabras “yo”, “mi”, “a mi” y “mio”. Busque las alternativas.
  • Pidale a alguien que le escriba un mensaje: su reto será crear muchos dibujos asociados al mensaje, sin utilizar caras.
  • Elija algun tema que le sea familiar y tóme el reto de complementar (gráficamente) su contenido con la mayor cantidad de altenativas posibles.
  • Combine ideas escogiendo aleatoriamente 2 objetos y describa cada uno con el mayor detalle posible, luego trate de reemplazar a uno de los objetos con la descripción del otro
  • Lleve un diario y escriba todo lo que le pasa, lo que siente, lo que piensa utilizando metáforas. Muchas formas diferentes pueden utilizarse o asociarse para describir un objeto o una percepción.
  • Hagase preguntas de todo tipo tan sencillas como “Cual es mi nombre ?”. Trate de responder las preguntas con letras de canciones que conozca
  • Participe en juegos de asociación de palabras. Trate de evitar jugar solo.
  • Observe cuanto tiempo es capaz de hablar con sentido sin utilizar las palabras comunes como “y”, “pero”, “que”, “osea”.
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Nuestras diferentes personalidades

Posted in Comportamiento, Discernimiento on Enero 15th, 2009 by sambahpress

Focalizar nuestras diferentes personalidades ayuda a dirigir mejor una empresa

Nos permite llevar a cabo acciones que normalmente no haríamos

Solemos enfocar nuestro trabajo desde muchos estados de ánimo. Bien utilizados pueden ser una herramienta muy valiosa, sostiene el experto en creatividad Jurgen Wolff en su último libro. Según Wolff, si somos capaces de reconocer las diferentes personalidades que tenemos cuando gestionamos una empresa o un grupo de personas, nuestro ámbito de actuación se ensanchará y tendremos la posibilidad de llevar a cabo iniciativas que habitualmente nos demanda un mayor esfuerzo, bien porque nuestra personalidad “predominante” nos lo impide o bien porque nos desagradan. La clave, dice Wolff, es estar atentos para reconocer exactamente cuándo hay un cambio de sub-personalidad y ponerla a trabajar a nuestro favor.

Tenemos muchas sub-personalidades y, dependiendo de qué personalidad pongamos a trabajar en cada momento, así de bien (o de mal) realizaremos un trabajo o dirigiremos a nuestro equipo. Esta aparente paradoja es la principal tesis que defiende el experto en creatividad Jurgen Wolff en su último libro, titulado “Focus: the Power of Targeted Thinking”.

Muchos directivos llegan a su oficina a diario con la mejor disposición para hacer su trabajo o gestionar a su equipo. Sin embargo, en demasiadas ocasiones, si las cosas se tuercen, se dejan llevar y sus buenas intenciones se quedan en nada, del tal modo que cometen errores o bien terminan pagándolo con la gente que lo rodea. La clave está en darnos cuenta del momento en que se produce ese cambio y evitar funcionar de forma automática. Se trata, en definitiva, de controlar nuestras diferentes sub-personalidades en el momento oportuno, para evitar las actitudes contraproducentes.

Segun Wolff, la mayor parte de las veces no tenemos opción de “encargar” determinada labor o comportamiento a nuestra sub-personalidad mas idónea. De hecho, una de las claves para tener más éxito en la empresa es reconocer nuestras diferentes personalidades y que hacerlas conscientes sea un proceso intencionado.

“Hay veces que estamos centrados y otras que, sencillamente, dejamos que nuestra curiosidad nos guíe. De igual manera, algunas ocasiones tenemos un estado de ánimo conciliador, mientras que otras tomamos la firme determinación de hacer el trabajo por nosotros mismos”, dice Wolff en la revista Management-Issues.

Evocar en la mente

El consejo que nos da Wolff es que, al empezar cualquier tarea, pensemos qué cualidades pueden ser importantes para alcanzar los objetivos que nos hemos marcado y, después, evocarlas en nuestra mente. Una vez terminada esa actividad, tendríamos que volver a hacer el mismo ejercicio de focalización para determinar cuál de nuestras personalidades hará la siguiente tarea.

Por ejemplo, si nuestro “niños curioso” es el encargado de ordenar la oficina, lo más probable es que después de clasificar unos documentos pendientes de leer dejemos de ordenar, ya que nos aburriremos sobradamente. Sin embargo, esa personalidad juguetona que no sirve para ordenar es muy probable que sea perfecta para un nuevo proyecto en un brainstorming.

Sugiere incluso que demos nombre a estos aspectos de nosotros mismos. Algunos que él propone son, además de “Niño Curioso”, al que antes hacíamos mención; “Atila”, cuando lo que le guía es la determinación; “Hermana Armonía” cuando hacemos énfasis en la cooperación los demás; y “Moneypenny” (un personaje de las películas de James Bond) cuando la actividad que estamos haciendo requiere mucha precisión.

Según el libro, si se usan estos nombres, podremos poner más fácilmente ese marco en nuestra mente que nos ayuda a focalizar la personalidad que mejor pueda hacer cierta tarea.

Unos sencillos pasos

La propuesta de Wolff es tremendamente práctica e incluso sugiere una serie de pasos que se pueden dar para aplicar esta técnica en la gestión diaria.

Evidentemente, el primer paso sería identificar claramente la tarea o la acción que ha de ser llevada a cabo.

El segundo paso sería estudiar los rasgos esenciales de esa acción que se va realizar. Se refiere a que nos hagamos preguntas como: ¿Si necesito contratar a alguien para hacerlas, que atributos debería tener esa persona?

Wolff recomienda que recordemos un momento en el que hayamos exhibido esa cualidad con la que nos queremos conectar para llevar a cabo esa acción que queremos realizar. Por ejemplo, si cuando éramos pequeños nos mostrábamos muy fieros jugando al fútbol, sería posible conectarse con esa fiereza en una mesa de negociación.

Asimismo, afirma que, si no tenemos esa cualidad deseada, es posible pensar en alguien que sí la tenga e imaginar cómo sería. Una vez que nos hemos “conectado” con esa otra personalidad, debemos, dice, que usemos nuestros sentidos para ver cómo son las cosas, cómo suenan y cómo nos sentimos cuando están en “en el modo mental elegido”.

Mientras llevamos a cabo esa acción, debemos permanecer atentos para que ese “personaje” elegido no desfallezca. Si eso ocurre, hay que parar para actualizarlo, dice Wolff.

La técnica que recoge el libro puede parecer un poco excéntrica al principio, pero Wolff afirma que muchas de las personas que participan en sus sesiones de trabajo no sólo para hacer más cosas, sino también para hacer actividades que antes evitaban a toda costa.

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