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Glosario de Terminos Sambah

Termino Lateralidad Cerebral
Variantes Laterabilidad Cerebral
Definición Especialización funcional del sistema nervioso que se observa en un grado diferente en uno u otro lado del neuroeje. La lateralización del cerebro humano es una condición normal, que no implica dominancia, asimetría o uso preferente de una u otra mano. Se cree que el cerebro femenino posee una menor asimetría y lateralidad que el masculino. El cerebro masculino, en cambio, debido a la influencia hormonal, ha sufrido una mayor modificación y lateralización. Esta teoría de la lateralización se ha utilizado para explicar fenómenos tales como las diferencias psicológicas y de funcionamiento neuropsicológico entre varones y hembras, así como para demostrar que las parafilias son más frecuentes en hombres que en mujeres.
Contexto Sicología
Referencias Laterabilidad Cerebral
Termino Catársis
Variantes Limpieza de Alma, Pureza
Definición El principio aristotélico de la catarsis viene a decir que la tragedia es muy útil porque los espectadores ven proyectadas en los actores sus bajas pasiones y sobre todo porque asisten al castigo que éstas merecen; de esta manera se produce en ellos un efecto purificador.

Los espectadores mediante la contemplación de la tragedia y mediante su participación anímica en la misma, someten su espíritu a profundas conmociones que sirven para purgarlo. Cuando salen de participar en el duro castigo que el destino, y ellos con él, han infligido a los malvados, sienten su alma más limpia. Esa es la virtualidad catártica que atribuye Aristóteles a la tragedia. KaqarsiV (kazársis) tenía dos niveles de significación: el físico-médico y el moral. En el plano físico significaba purificación, purga y poda; también llamaban catarsis a la regla. En el plano moral llamaban catarsis a la satisfacción o descanso por el cumplimiento del deber y a los ritos de purificación de los que se iniciaban en los misterios.

Limpio de cuerpo y alma; la purificación se hacía mediante sacrificios lustrales. Kaqarma era la impureza, aquello que debía ser purificado, y lógicamente acabó llamándose así a la víctima que se sacrificaba para limpiar a alguien de sus pecados o impurezas.

Los tres grandes elementos purificadores eran el agua, el fuego y la sangre. El más eficaz de todos, este último. Es lógico que cuando se tienen muchos pecados pendientes de lavar, se necesite una víctima con la que celebrar las ceremonias lustrales (según los más antiguos ritos) o una representación dramática mediante la cual los espectadores vacían en el protagonista el mal que tienen en sus espíritus y lo castigan con la misma dureza con que castigan los dioses.

De esta manera celebran su catarsis colectiva. Ahora bien, para que esa catarsis sea eficaz se necesitan algunas condiciones rituales o dramáticas mínimas. Si se trata de ritual, es preciso que la víctima sea valiosa. Y si se trataba de la catarsis mediante el drama, era imprescindible que el castigo de los dioses cayese sobre un protagonista en todo su vigor, capaz de desafiar al destino y a los propios dioses. De lo contrario, no se producía el deseado efecto purificador.

La lógica interna de los sacrificios pide que la víctima represente el valor de la colectividad que quiere salvarse y purificarse. No tiene ninguna eficacia sacrificar los despojos: eso no lava, sino más bién, mancha.

Contexto Filosofía
Referencias